cómo usar hilo dental

Prevenir infecciones bucales

La salud bucodental parte fundamental de la salud integral. Sólo desde hace poco tiempo se sabe que la salud de al boca repercute en la salud del resto de órganos vitales como por ejemplo el corazón.

Las infecciones bucales están en el origen de otros problemas más complejos. la buena noticia es que, si son debidamente atendidas, por lo general no hay ningún tipo de secuela a largo plazo.

Las infecciones bucales deben ser tratadas siempre por profesionales, sin embargo muchas personas tienen miedo a las facturas del dentista y no le dan importancia a los primeros síntomas de la infección. También tenemos miedo al dolor, aunque debes saber que los dentistas de hoy no se parecen en nada a los de hace unos años. Ahora se hacen intervenciones complicadísimas sin que el paciente sienta el más mínimo dolor. Luego es peor, así es que mejor será prevenir.

Es importante conocer cuáles son las infecciones más comunes, sus síntomas y los resultados de no atenderlas a tiempo, lo que te evitará un dolor y unos gastos innecesarios.

Infecciones bucales más comunes

Aftas bucales:

son pequeñas lesiones que se suelen presentar en encías que pueden ser resultado de un sistema inmunológico debilitado por cambios hormonales, estrés, hipersensibilidad a ciertos alimentos. Con un correcto tratamiento desaparecen en un par de semanas.

Gingivitis:

está producida por varias bacterias alojadas en las encías, en la separación entre los dientes, donde se producen toxinas que acaban inflamando las encías. Un síntoma es el sangrado con el cepillado. Si no se atiende a tiempo puede derivar en problemas bucodentales graves a largo plazo, así como también –en ciertos casos- neumonía, debido a que hay algunas bacterias pueden llegar a los pulmones.

La enfermedad de manos, pies y boca:

se trata de una infección que comienza con un dolor de garganta y fiebre que tiene una duración más o menos de dos días, al que luego de ese tiempo se le suman la llegada de ampollas dolorosas en la lengua, las paredes interiores de las mejillas, las palmas de manos y pies, así como también en la zona de las nalgas. Esta infección muy común sobre todo en la infancia desaparece en 3 o 4 días.

Herpangina:

se da sobre todo en los niños de 3 a 10 años, durante los meses de verano y otoño, que presentan síntomas como dolor de garganta, dificultad para tragar y fiebre. También pueden aparecer ampollas en la zona posterior de la boca que se convierten en grandes úlceras con el paso de los días. Estas suelen desaparecer en los siguientes 4 o 5 días.

Enfermedad periodontal:

como consecuencia de una gingivitis no atendida, las bacterias pueden extenderse afectando a los tejidos y el hueso. El resultado es una inflamación mayor que termina en pérdida de piezas dentales. Puede ser el origen de una enfermedad pulmonar.

Caries:

es infección producida por la bacteria streptococcus mutans, y si no es correctamente tratada puede acabar con la perdida dental.

Candidiasis:

la sobrepoblación del hongo Candida albicans origina molestas manchas en la lengua, paredes interiores de las mejillas, la parte posterior de la bocay el paladar. Esta enfermedad suele ser común especialmente en pacientes con VIH.

Herpes oral:

el virus del herpes simple produce molestas ampollas llenas de líquido que se transforman en costras.

Mantener una buena salud de la boca depende tanto de los hábitos de higiene diarios como de las revisiones periódicas en la clínica dental. Es importante mantener una buena higiene dental y hacerse revisiones periódicas para detener y revertir a tiempo los posibles problemas de salud dental. Para esto debes elegir la mejor clínica dental posible porque siempre es mejor prevenir que curar.
Para elegir una buena clínica, saber si dispone de inversión en alta tecnología es una buena referencia.

Consejos para prevenir infecciones en al boca

  • Recordamos la importancia de cepillarse los dientes correctamente por lo menos 2 veces al día, preferiblemente después de cada comida. Usar hilo dental y enjuague bucal
  • Evitar el consumo de azúcares.
  • Elegir una dieta completa con los nutrientes necesarios, minerales y vitaminas.
  • La buena hidratación dificulta la presencia de bacterias en la boca.
  • Revisiones en la clínica dental.
  • El consumo de tabaco está, por supuesto, desaconsejado.

Recordamos que la presencia de bacterias en la boca tienen además como consecuencia un mal aliento.

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